Date with Ikea


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Los objetos suelen nacer de una necesidad. Puede ser la urgencia quirúrgica por extirpar algo que nos ronda la cabeza o el hecho de suplir una carencia, en ocasiones incluso afectiva (sí, estoy pensando en el genio que parió la muñeca hinchable 1).

En este caso teníamos una necesidad un tanto más prosaica, se requerían dos lamparillas para iluminar una caja traslúcida y crear un escenario en el que fotografiar pequeñas piezas. La altura del haz luminoso debía estar a unos 15 cm. y el precio muy barato.

Habitualmente la haraganería corre desbocada por mis venas; así, mi primer pensamiento fue tratar de encontrar una lámpara existente en el mercado y qué hay más fácil que visitar la sección de iluminación del almacén sueco.

Tras una no tan breve visita debida a los kilómetros que te obligan a recorrer en procesión a través de sus instalaciones y sin encontrar algo que cumpliese los requisitos, apareció junto a la salida la maceta Majskorn 2 a 99 céntimos, parecía una gran pantalla y bastante económica, así que pasamos al plan b: crear el objeto, que no es tan sencillo pero si más divertido.

Así juntando el tiesto fabricado en India con un tarugo de madera sobrante de quién sabe qué y algo de material eléctrico surgió el flexo que necesitábamos.

No queda muy clara la clave creativa empleada, podría ser el tan de moda Ikea hacking, el readymade de principios del s. XX, el arte povera de finales de los ´60 3 o el simple collage de un Diógenes sin diagnosticar. En cualquier caso se admiten opiniones al respecto.

Agradecimientos:
Pavement, por el título.
Bruno y José Luis, por su ayuda en la fabricación.
Notas: 
[1] No me consta el nombre del autor, pero parece que fue un marinero francés o español del  s.XVII, y no se trataba de un ingenio inflable sino de tela cosida, a partir de ese momento las travesías fueron más llevaderas.
[2] Grano de maíz según la pestaña de sueco del translator.
[3] A pesar de que el arte povera se atribuye a artistas italianos de finales de los ´60, ya en los años ´20 Josep María Jujol (negro de Gaudí a la sazón) empleaba una técnica similar.
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